Son dos en línea
unidos en un son.
Son tres realmente
en un solo corazón.
Opuestos, diferentes,
sal y arena, agua y sol.
Más el aire de repente
suma tres los que eran dos.
Tú mi mar, yo tu río;
yo la culpa, tú el perdón.
Une el pensar, une el frío,
el tercero a una voz.
Flotan globos en la orilla,
huellas, nubes, viento y flor,
vuelan todos mientras fija
su mirada nuestro don.
Pan y grano, rosa, espina,
de la tierra ya surgió
esa fuerza que nos mira,
tú y yo; el cielo y dos.
Serenata a los sentidos,
suave vuelta alrededor;
desarrolla más sonidos
el que escribe esta canción.
Tengo el alma en plenas aguas,
las que llegan al balcón
cuando hay lluvia en tu regazo
ahogado encuentro un salvador.
No son tardes llevaderas
las que dicta el orador.
Son tres noches, miles de estrellas
tú en mi mente y un timón.
Mi alegría, grito al verte,
se me encoje el corazón;
yo te espero, tu me encuentras,
los dos juntos en su amor.
Claro-oscuro se va el día
en tu mesa, solo yo.
Me equivoco, que ironía,
quedo yo, quedamos dos.
Voy corriendo entre palmeras
Sobre piedras, habla voz.
Yo te oigo, estás dormida,
yaces dentro, en su interior.
Tres llegamos a la cima,
el tiempo limpió nuestro temor.
El tercero hoy se muestra:
eres tú, tú mi primor.
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