Sunday, June 13, 2010

Por donde empiezo?


Por donde comienzo? Tengo que mencionar algunas cosas, ponerme en el lugar de esa persona, y ponerme en mi lugar. Por que no antes? No lo se. Cuando uno oye lo que le dicen, pero no lo ve desde los zapatos de esa persona, aunque uno crea que si entiende, no. Pero, te has puesto en tus zapatos? No ultimamente.

Una persona vacia es una piscina desolada, esperando ocupar su espacio, no con agua, sino con gente. El unico proposito de una piscina es contener gente. Sea con o sin agua, la gente debe ocupar su espacio, de lo contrario no tiene sentido. Una piscina llena de agua no se diferencia en nada de una llena de tierra. Deja de ser piscina igual. Solo si lograse contener a alguien, abrazar algun alma, solo asi tendria sentido. Por este momento, solo hablo del sentido que yo le doy como persona.

Ese organo inmenso, tan famoso y tan desprestigiado, tan sufrido y tan escencial, ese es el que nos invita a ponernos en los zapatos de la piscina. Siendo nosotros eso, una piscina, llena o vacia, no hace diferencia. Lo nico importnate es la gente que acogemos. Pueden decir que estoy vacio. Puedo sentirme completamente vacio.

Pero si no veo la gente que acojo, nunca lograre verdaderamente llenarme. Puedo tener agua en mi, tierra, piedras, arena, hasta libros. Pero si no tengo a alguien, estaria igual que si no hibiera agua en mi, arena, tierra, piedras o libros. Me ahogo en soledad. Estando solo, estando lleno. Da igual.

Contar de que vacios me he llenado:

1- De ella, el deseo de lo que puede ser y no es; la desdicha de lo que no pude hacer o lograr; el momento repetido en el que dreno toda el agua que llenaba mi vacia piscina.

2- La culpa de no haber hecho algo que crei haber trabajado por mucho tiemo, a tiempo.

3- La pregunta de por que querer estar vacio, por que la comodidad de quedarme en la angustia.

4- El hecho de pensarla a diario, de sonnarla semanalmente, de desearla mensualmente, de quererla a cada instante.

5- El ahogarme entre lagrimas por no verla, por no tener algo mas que decir, ya que todo se dijo, todo quedo claro.

6- El dolor de lo que comenzo a herirnos en forma de frase repetida [vamos a ver que pasa], reina en estos meses de silencio, aun cuando la voluntad, el interes y el corazon desean la accion, annoran el impetu y necesitan el hoy y el ahora.

7- La resistencia, el detenimiento en forma de verja, de mar, de frontera, impidiendome ver el vacio y generando fragiles y continuas piedras, arenas, aguas y tierras.

Son los momentos en que espero un dicho, una frase, un pensamiento que me calme, que me sobrecoja, me arrulle y me satisfaga. Esas noches, esas reflexiones tras una escena que mannana en la mannana recreare en varias instancias, esas son las que llenan como piedras, mi piscina. Al atardecer desaparecen, quedando yo, piscina sin gente, vacio.

Como regresarla? Como reinventarla? Como volver a llenarla? Como ponerme en mis zapatos y salirme de los de ella? Por favor, no callen.

Es aqui donde llega mi clamor, mis ojos en pleno caudal. Si alguien hablo alguna vez de olvidar, olvido escribirlo, quedando lo oral enredado en el viento, salpicado de comentarios, nada mas. Asi estoy ahora yo, esperando la calma, mirando sus ultimas letras y viendole decirme gracias por amarme y por recibir mi amor. Gracias? No lo deseches mas. Por favor. No lo hagas mas.

Canas. Estres. Sangre en los solidos. Fiebre. Desconcentracion. Distracciones. Molestias de espalda y de hombros. Lagrimas. Responsabilidades annadidas con tal de empijar la rueda en direccion, aparentemente, logica. Todo queda dentro del vacio. No se llena; por alguna lado se fuga el agua, se sale la arena, se filtran las piedras y corre la tierra. No me oigo. No me escucho ni por un segundo. No debo. Ponerme en mis zapatos? No puedo. Intentarlo? Para que?

Que fui a verle alquilando un carro, recorriendo 6hrs. hasta su casa, sin mapa, llegando a la 1:29 de la mannana. Regresando a 90mph para perder el vuelo lleno a Paris. Esperando otras 24hrs. solo para tener que volar a otra parte, con el deseo de quedarme.

Que desvele noches y confundi mi mente, planeando una dudosa aventura en tono refrescante. Llegando a Milan con la mente encerrada, listo para apagar suennos, no sin antes cumplir promesas. Recorriendo trens, autobuses, plazas, callejones. Equivocando eventos, pero conociendo y generando imagenes eternas. Despidiendole. Abriendo la primera herida. Perdido.

Que espere en el silencio y la comprendi. Acept

ando la realidad, ahogandome en confusion, mezclando lo que el ahora proveia con lo que el ayer desbarato, y lo que ocultaba dia tras dia. No la conocia, pero ya la amaba. No la entendia, pero ya la extrannaba. Como? En maravillosa nube.

Que vacie tras 11 meses el agua estancada que contamino su corazon. La herida se ahondo, pero la espera la ocultaba. Que me reinvente en medio de incomodidades, despedidas, incongruencias y ayuda. Como segui utilizando la frase ‘a ver que pasa’. Muy tarde compannero, muy tarde para intentar eliminarla de su mente.

Que regrese con la cabeza en confusion, pero con olor a nuevo. Encontrando una espera anhelada, un conteo mantenido en la oscuridad. Preferi no frasear mas, aun cuando la mente jugaba a confundirse, tome la decision correcta de derrotar, por fin, mi fraseo.

Que me enamore y me convenci, me llene y me entregue. Si de algo puedo hablar es de la fuerza del error. Como cambia, como mantiene. Como oculta y como se destapa. Asi abri la herida definitiva. Pero aun asi no supo ver, tal vez n

o quizo,pero creo que aunque lo penso y lo hubiese querido, la herida abierta ya la entumecio, evitandole fijarse en otras cosas.

Que escuche, intente ser lo que entendia propio, convencido de que toda mi vida era congruente con lo que habitaba en mis oidos. Para que viese la inmensa mentira que ocultaba el alhago, el inmenso vacio que crecio en mi, la fuga de agua conocida, pero aun sin hallar. Pero cuando uno ama, aun que lea las instrucciones, uno no pasa de eso, leerlas. El juego empieza sin que uno este al tanto. Salimos por el mismo espacio por el que el agua se fuga, por donde se pierde la arena, llenando nuestros zapatos de tanta arena que ni la sentimos. Yo la veia, pero no sabia de donde salia, como sacarla de entre mis dedos, como evitar tirarla por todo el suelo.

Que escuche, internalice, me convenci e intente cambiar, pero la velocidad me vencio y no pude generar mi discurso con prontitud. Aun que lo hubiese logrado, ya era tarde: la herida parecia haberse generado con punzante error, no con irreconocible tumor. Acepte. Calle y me puse en sus zapatos. Intente calmar el mar, pero la fe me falto y me deje hundir. Como convencer y cambiar a alguien que lleva recorriendo el mismo

camino desolado por meses, sin encontrar la salida a la autopista. Una vez la encontro, se aferro a ella, dando pie, meses despues, a esta misiva.

Que arriesgue, sin entenderlo, lo que tenia, solo por oirle y atenderle. Que fui a un viaje sin sentido, con el unico elemento favorecedor de alegrarle, compartir, crecer y revigorizar. No paso un minuto y toda la espectacion, toda la ansiedad, el cristal fino que mantiene la nieve en el agua callendo, revento. Que manera de comenzar 2 meses de incomprension. Que manera de terminar 3 meses de distancia y 8 mil millas de espectativas y preparacion. Asi fue y ya mi ser palpitaba conmas fuerza diciendo: ‘si, ella es’.

Que ame, y ame y ame, y escuche el ensordecedor y violento estruendo de la duda, de la confusion, del congojo. Calor, incomodidad, malhumores, atrasos, inflexibilidad, indecisiones, regateo y sonrisas en escaces. Dia tras dia, mi amor crecia. El vacio le imitaba.

Que me deje arrastrar, pisotear, pegar y humillar. Que pense que era lo que merecia, por lo que no debia hablar. Cayeron los heridos al mar y yo, naufragio avistado, nadando sin orilla en la mira, continue zambullendome y saltando olas. Como disfrute el banno en el mar Arabico. Que rica la lluvia de Bengala. Todo una neurona en negacion. Se guardan las sonrisas y el cansancio en baratas cajas fuerte. De alli es muy facil recrudecer la annoranza.

Que acepte las condiciones, que busque su comodidad, su sanacion, sus marcas, talla, estilo y color de zapatos, quedandome con mis antiguos verdes y marrones, que en el suroeste abandone tras casi 3 annos de batalla. Nunca los calze. Solo me los puse. Ahora recuento como acepte el escrito que llevaba meses dictandome, que yo sin analizar, acepte.

Que espere, cumpli y confundi. Que comparti y vi lo que me decia, pero siempre sin ponerme mis zapatos. Aun cuando me pidio ponerme en sus zapatos y lo hice una y otra vez, no logre dos cosas: decifrar la incomodidad de una talla muy pequenna para mi; convenserle de que se midiera los mios. Nunca lo hizo. Se le olvido? Creo que si.

Que fui a su hogar, conociendo el riesgo, pero decidido a sepultar, de una vez y por todas, la dichosa frase que sirvio de sombra todo el camino. Conoci la traicion por amor, la unica traicion con razon, correcta. Conoci la fuera del dolor, ademas de lo que en 4 semanas se puede lograr: moldear el valor. En medio del frio, las flores, los petardos y los comienzos, me encontre solo en una habitacion cerrada, perdido entre sollozos, mordiendo mis labios, tratando de hallar una clave que condujera a un plan que hiciera sentido. Adelante mi salida, pague en estres, en inconsistencia y pobreza de procesamientos internos, mi deuda. Cruce mis dudas, tome una decision y de manera violenta me bajaron de la nube.

Que cruce fronteras, conduje entre la seguridad y la duda, con la imaginacion retozando y el corazon aumentando la ansiedad. Con mayor fuerza que en su hogar recibi el duro golpe de quien se decide a brincar y cae malherido en la rocas. Con el dolor en el vientre recargue ilusiones, pero siempre malherido. Las rocas no perdonan.

Que recibi una bien sabida y muy esperada realidad, que devasto mi mente y sirvio de dorado camino al lugar desde donde escribo la presente. Arraso en 2 minutos con lo que en 2 meses llevaba alimentando, perdiendo lo pedazos entre rafagas de viento, entre violentas olas que hunden por completo lo que instantes antes sobrevivia. Asi el silencio comenzo, se enraizo con velocidad y el corazon simplemente se puso de nuevo en zapatos ajenos, evitando encontrarse solo, en la piscina sin sentido. Una piscina sin gente es una piscina sin logica alguna. Un corazon sin ella, solo un tunel de viento, una fogata encendida con gas, un conflicto repetitivo cimentado en la confucion.

Que no la oire mas? No lo se. Pero entiendo que no. Y sin ponerme en mis zapatos aun, acepto mi condena. Por que aun cuando deseo ponerme mis propios zapatos, la arena no me deja; las piedras me lo evitan; el agua lo dificulta; la tierra, lo sepulta.

Que si la extranno? No lo se. Solo les pregunto, ustedes leyeron todo? Entienden? Mis zapatos no me sirven. No sirven. No. Tal vez si ella se los prueba, queda la esperanza de que le sirvan. Solo asi llegaria el agua a su nivel; la tierra, la arena y las piedras, todas, se redifinirian.

No olvido las 120 noches en su totalidad, mezcla de aire, estruendos, annoranzas y aceptacion. En resumen, el respeto, literalmente, se traduce hoy en 120 dias; en 120 noches. Respeto, vacio y el posicionarse en zapatos ajenos, de eso estan hechos estos dias. Cuantos mas? Tras una sonrisa, la respuesta se pierde en melodias de guitarra acustica. Espero sea el mismo respeto el que decida, no el vacio.