Friday, August 27, 2010

Hoy, 27 de agosto de 2010, día de santa Mónica, propongo una pequeña reflexión sobre lo que ella sufrió. Comenzando por sus 55 años de sufrimiento y terminando con la conversión de su esposo y de su hijo, san Agustín.

Vivió en oración constante, ofreciendo pequeños sacrificios diarios y confiando que Dios obra cuando y como El decide. Su esposo tenía el carácter más fuerte y explosivo de su pueblo, aunque gracias a Dios y al silencio de Mónica, nunca le pegó. Era atéo y no soportaba verla rezando. Al final de su vida, tras años de oración por parte de santa Mónica, se convirtió, se bautizó y murió católico un año mas tarde.

San Agustín extendió ese sufrir hasta el final de la vida de santa Mónica. Era atéo, llevaba una vida llena de múltiples pecados y en general era la gran causa de la insesante oración de su madre. Llegó a pertenecer a una secta que negaba que el mundo fuese creado por Dios, sino por el diablo, así que su madre lo sacó de la casa. Tras años de hacer sufrir a su madre, san Agustín leyó un pasaje de san Pablo y tras conversaciones con su madre, decidió hacerse católico y bautizarse. Fue tal su conversión que es considerado uno de los solamente 33 doctores de la Iglesia católica. Santa Mónica descansó en paz poco despues de la conversión de su hijo.

Luego de este resumen, les aseguro que mi deseo de ponerme las pilas y empezar a rezar a diario aun no vence la pereza. Pero eso si, siendo hoy el día de las que llevan por nombre Mónica, puedo decir: felicidades a todas. Como dice mi abuelito: "Hay Monique, Monique; todas las Monique son especiales...". Yo le secundo.



Sunday, August 22, 2010

August again


















Looking at your smile, I see your eyes of beauty,

Telling something about the sweetness of chocolate.

Chicago in the cold, a souvenir is what it takes for me to return to this same place,

one August afternoon I visited with you all over my mind.

My path was the same, the process, partially the same, but only one thing changed:

you were there with me at this time, non other than you.

Is August again. A beautiful afternoon, a few cities south of that place. Your smile hits me harder than many other afternoons, but this time, only this time, I’m making a thing different. I am passing the image, changing the picture, and combining a few of those amazing moments captured just days before the end of us, and putting it on perspective. You were there, with your amazing smile, and I was there, holding the pieces of what we were. Only one thing remains, only this picture.











In a second rocks stumble on my and I’m looking at myself passing countless images, all leading to you, captured in a moment of a frugal smile. In the depths of your conscience a crude reality was about to blow, but in the surface, only crisped waves advised of what was coming. Me, a dreamer, a wonderer in a land of possibilities, an explorer of patience, that of yours, only waited for the storm to be released, not realizing its potential. Here I am again, sitting in a room fool of memories, on another August.

Someone once said: “Let’s wait until August to see what happens.” That someone is crying it out once again, receiving the weight of boxes of memories, carrying a wait so strenuous that it is piling up on my back, leaving scars, sweat, and dirt all over me. The smile, the eyes, the hugs, crushing all at once over my heart, waiting for an answer that hasn’t come; waiting. And again I look back and see us standing on glass, a city underneath, about to fall, on the best day of the year. Where was I that I didn't see it coming? Perhaps, sleeping in your arms, waiting for you to wake up from the floor of a train station at one in the morning? Was I still in the ship sailing to a paradise island, faking cave pictures at an old pier with a model on top? I do know where I was. I was, at that particular moment, gluing down pieces of memories, just as I do now, in the 110th floor of a tower. I have never been a clean gluer, but I have spent years doing it, night after night, after night. And today is one of those nights.

Involved in a night of reflections, watching ourselves in a giant cloud, we were once again smiling.










Comparing voices, smiles, situations, and places, what we didn’t do? Invincible is not our word, but it could generate a motto for a new chapter. I hear laughs coming out of the walls, a soft shade coming through a window, a ton of moments passing through my eyes, and softly, gently, magnificently sited you; your eyes half opened, your smile always in its place. Not a tear, not a breath, nothing could change it. Month after month a push towards freedom has been missed; would this be the month it wins its adepts? Maybe.

I have to get up, I have to leave and stop looking at it; but how? It is just there, inviting me to see it again, to live that end of the summer of traditions. August again. How heavy are you always.


Saturday, August 21, 2010


Decir adiós es liberarnos.

¿Qué tiene de positivo?

Una despedida no tiene que ser negativa. ¿Cuántas cosas ganas? ¿Cuánto peso te quitas de encima? ¿Cuán cómodo, libre, posibilitado te vuelves al despedirte?

¿Dónde quedan la añoranza, el recuerdo, la soledad? ¿Cómo combatirlas? ¿Debo combatirlas o sería más natural, más saludable y lógico dejarlas desarrollarse y que tomen su rumbo a costas de extender el tiempo que dura la aparente liberalización?


Friday, August 13, 2010

4 de abril de 2010.


Confiado en el poder que Dios nos ha demostrado y del que poco conocemos, menciono una palabra que El me ha permitido experimentar de diversas formas y ayer y hoy, durante (antes) la vigilia pascual, la misa de resurrección me llegó al momento más necesitado: AMISTAD.

El sacrificio más grande que se puede realizar es dar la vida por otro. Sufrir por quien uno ama más con tal de hacer la voluntad de Dios, eso no se define fácilmente, pero se ve en quienes dejan atrás mucho y luchan por alcanzar eso.

Uniendo ambos conceptos, amistad y sufrir (sacrificio), llego a lo que ahora entiendo El quiere de mi. Mónica, mi linda, querida y amadísima enamorada, a la que tanto extraño, por la que llevo meses esperando y desesperándome y creciendo y llorando y aprendiendo; Mónica es mi amiga. Mi amiga, no novia, no futura esposa, sino amiga. Nos une una amistad inmensa, bendecida por Dios con un bagage inmenso de memorias, sicatrices, historias, errores, alegrías, entregas, paciencia y sacrificios. Monica Dykas es mi amiga.

Ahora, ¿qué he de sacrificar? Pues claramente, la responsabilidad de una vida con ella, de tener una familia juntos, de ayudar a otros juntos, de compartir el amor que Dios nos regala el uno con el otro y de repartir ese amor a otros.

Entonces, ¿qué es lo que quiero? Pues quisiera que ella me de una oportunidad, que me deje amarla de nuevo de una nueva manera y que ambos decidamos unidos que es lo que queremos, lo que haremos y como lo lograremos. ¿Posible? Solo en Dios confío.

Pero, ¿que harás? Pues puedo seguir esperando y no dar un paso adelante o dar el paso y esperar si ella reacciona. Pero sin ella, no voy a estancarme. Así que estoy listo, luego de una cuaresma intensa y llena del amor de Dios, para pasar al siguiente paso, a mis 26 años de edad. Mónica es solo mi amiga y nada más. Sacrificando la posibilidad, la esperanza de que ella me de esa oportunidad, doy el paso que se debo dar: voy a seguir a Dios. Eso morir para volver a nacer, así que ahora voy a morir a mi voluntad, lo que me da la gana de hacer, ahora, hoy, muere. Trabajar para El, ser su seguidor y oír su voz son mi prioridad constante. Así que debo seguirle y eso haré.

Así que, ¿ella es sólo una amiga? Sí, nada más. Ella no quiere estar conmigo, no puede seguir sintiéndose triste, angustiada, molesta y vacía. Así que es hora de que ambos busquemos seguir la voluntad del Señor. Eso haremos ambos. Creo que El me está pidiendo que por fin lo siga completamente, luego de 13 años evitándolo. Creo que es hora de dejar el miedo inmenso que tengo a dejarme amar totalmente por El y debo dejar lo que más quiero (Mónica), por El; lo que tengo “seguro” (mi vida, profesión, planes futuros e ideas de futuro) para seguir lo que El quiere que haga.

¿Estás listo? No sé, pero como le dije a Mónica una noche de febrero en Tijuana, “a veces no podemos esperar a estar listos para hacer algo, por que no nos damos cuenta de que sí estamos listos, solo que no lo vemos y solo debemos lanzarnos y tratar, confiando SIEMPRE en El". Fácil de decir; difícil de hacer.

Por lo tanto, ¿te vas a lanzar a seguirlo? El me hizo nuevo, me convirtió y yo quiero seguirlo y hacer de mi vida una llena de El, no un sin-sentido largo, de años. El me va a alistar, a preparar y a moldear. Yo quiero dejarme, así que es hora de seguirle y dejar mis viejas costumbres y actos a un lado. Ser bueno y más; ser fiel y más; ser su hijo amado y saber que Dios esta conmigo siempre. Con su ayuda no estaré triste a mis 48 años preguntándome que hice con mi vida, sino que se la daré a El para que El la rehaga.

Dios nos proteja, guie y ayude siempre, en el nombre de su hijo, Amen.

Tuesday, August 3, 2010

Apt. #1 50 Bishop St., Chula Vista, CA 21-3-10


I’m at my new room in Chula Vista. First night here and it smells like pot … but I can’t complain, I’m paying only $350, so I guess you get what you pay for. The other roommate’s dog hasn’t bark yet, so that’s ok.

I miss her a lot. It’s weird because I will love to tell her about my new place and all, but I don’t remember exactly how it was to talk to her in a regular basis. Today it hit me that if we get back together in a near future we are going to be the same, the fears will be the same, our discussions about the same. I felt I haven’t changed yet. I’m doing some progress in the most important part of my life and we both need to focus on that, but that’s not all; I need to change.


Día tras día



Yo le pido a Dios todos los días que te cuide,
que te ayude a sanar, a arrancar de ti
la tristeza, la ira, la amargura,
el dolor que yo ocasione,
que ambos dejamos crecer
y que ahora queremos detener.

Yo le ruego al Señor todos los días que nos haga cambiar,
que nos ayude a conocerlo mejor,
a ver lo que quiere que hagamos
y a hacerlo con su poder.



Yo le imploro al Señor todos los días
que me haga cambiar,
que me ayude a ser responsable,
a llegar temprano a mis deberes,
a darle prioridad a lo que debo darle,
a alejarme de querer amistades feminas muy cercanas,
a dejar de ignorar lo que los demás necesitan,
lo que les duele, lo que les molesta
y a ayudarles a conocerle mejor a El,
a servir como ejemplo de alegría,
de esperanza, de fe y fidelidad.

Yo le digo a Dios cada día que si es su voluntad,
y solo si así El lo quiere,
nos prepare en este tiempo para en el futuro estar juntos,
para compartir Su amor por siempre hasta que El decida,
y que por su amor nos unamos tú y yo
y formemos una familia santa,
ejemplo de fidelidad a El,
paciencia y esperanza en El, de fe en El;
amándonos con su amor,
primero a El y luego por El, el uno al otro.

Eso le pido a Dios, día tras día, hora tras hora.
Eso es lo que ahora quiero y a El le confío,
en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo, amén.



Sunday, August 1, 2010

Bus 43 a Santa Ana, 6/marzo/10 8:35pm



Son dos en línea
unidos en un son.
Son tres realmente
en un solo corazón.

Opuestos, diferentes,
sal y arena, agua y sol.
Más el aire de repente
suma tres los que eran dos.

Tú mi mar, yo tu río;
yo la culpa, tú el perdón.
Une el pensar, une el frío,
el tercero a una voz.

Flotan globos en la orilla,
huellas, nubes, viento y flor,
vuelan todos mientras fija
su mirada nuestro don.

Pan y grano, rosa, espina,
de la tierra ya surgió
esa fuerza que nos mira,
tú y yo; el cielo y dos.

Serenata a los sentidos,
suave vuelta alrededor;
desarrolla más sonidos
el que escribe esta canción.



Tengo el alma en plenas aguas,
las que llegan al balcón
cuando hay lluvia en tu regazo
ahogado encuentro un salvador.

No son tardes llevaderas
las que dicta el orador.
Son tres noches, miles de estrellas
tú en mi mente y un timón.

Mi alegría, grito al verte,
se me encoje el corazón;
yo te espero, tu me encuentras,
los dos juntos en su amor.

Claro-oscuro se va el día
en tu mesa, solo yo.
Me equivoco, que ironía,
quedo yo, quedamos dos.

Voy corriendo entre palmeras
Sobre piedras, habla voz.
Yo te oigo, estás dormida,
yaces dentro, en su interior.

Tres llegamos a la cima,
el tiempo limpió nuestro temor.
El tercero hoy se muestra:
eres tú, tú mi primor.