Sunday, July 25, 2010

Lapso

Perdido, así me siento, esperando al lapso de confianza en Dios, cuando mi ser descanse en confianza y detenga su deseo de retroceder. ¿Dónde me perdí? No lo sé. Solo sé que fue hace mucho tiempo atrás. Quizas cuando llegue a ti. Tal vez cuando pase por tu lado. De seguro ya estaba perdido cuando me preguntastes por qué. Lo sé por que no supe contestar. Y aunque aún no sepa contestar, no sigo perdido del todo. Esos lapsos de confianza se pueden alargar. Precisamente, al alargarse pueden cambiar de ser solo lapsos a ser momento, ratos, jornadas, periodos, temporadas, o hasta costumbre. ¿Entonces puedo convertirlos en un modo de vivir?

Confiar. De eso se trata. Nunca antes desee el abrazar una almohada con tanta fuerza como ahora. Como ésta. Miro tu sonrisa, tu mirada, tu todo y no lo puedo evitar. Y me cuesta respirar por la nariz. Mis dedos se secan. Mi boca se seca. Y tú allá, al otro lado. Tres mensajes han calado mi corazón, haciéndole una herida, aparentemente irreparable. Así llego a dos conversaciones. Solo eso, dos, han bastado. Tres veces te he visto, tres dias, ¿y ahora? ¿Qué?

No comments:

Post a Comment